Después de un largo año en el que hemos bordeado el desastre colectivo y muchas familias se han visto tocadas por la desgracia, comenzamos a recuperar la movilidad y con la llegada del verano y del calor, soñamos otra vez en conocer lugares nuevos, donde descansar y tener nuevas vivencias. Aunque en nuestra muy turística costa algunos tramos están masificados (con algunos penosos desastres cometidos…) por el contrario, destaca un tramo, quizás el último, que ha sabido mantenerse al margen de los excesos y mantener zonas prácticamente naturales.

La costa de Levante almeriense.

Desde el límite con la provincia de Murcia hasta el Cabo de Gata (incluido el Parque Natural Cabo de Gata-Níjar), es tan extensa que sería casi imposible hablar sobre todas sus calas, playas y rincones.
No obstante nos centraremos en dos poblaciones: el puerto pesquero de Garrucha y Mojácar, incluida en la red de Pueblos más bonitos de España, con su laberinto de calles de casas blancas, con reminiscencias de arquitectura mudéjar.

El Parque Natural de Cabo de Gata –Nijar (Almería)

Garrucha siempre fue un puerto pescador que, aunque ha crecido mucho gracias al turismo, sigue conservando una importante flota pesquera (muy relacionada con otros puertos catalanes, por cierto) que en consecuencia ha generado una excelente oferta gastronómica con los pescados típicos de la zona.

Especialmente conocida, la Gamba Roja de Garrucha, un marisco muy apreciado por los cocineros más importantes del país. También encontramos el gallopedro, la gallineta, el pargo o el mero.
El puerto de Garrucha es un hervidero de actividad digno de ser visitado al igual que su lonja, donde cada día se realizan subastas de pescado. Asimismo por la noche la zona deportiva del puerto se convierte en un lugar de fiesta y diversión donde poder tomar unas copas.
No obstante, Garrucha cuenta con una cuidada playa urbana, la playa de las Escobetas, de fácil acceso y con todos los servicios necesarios para disfrutar de las vacaciones.

Gamba Roja de Garrucha Namasté

Colindante, Mojácar está situada al final de Sierra Cabrera y encarada al Levante de Almería. El pueblo está dividido en dos núcleos urbanos bien diferenciados Mojácar Pueblo y Mojácar Playa y se ha convertido en visita turística obligada en la provincia.
Mojácar Pueblo es un dédalo de callejuelas estrechas, flanqueadas por balcones decorados con geranios de colores que contrastan con el blanco de las paredes encaladas, llena de rincones por descubrir en el paseo.

Tradicionalmente los habitantes de Mojácar pintaban en las puertas de sus casas la figura del Indalo, mucho antes de que se llamara así, buscado protección frente a posibles desgracias.

El Indalo es el talismán de Almería, pintura rupestre encontrada en la cueva de Los Letreros y representa a un hombre sujetando con los brazos abiertos al Arco Iris. Del mismo modo, ahuyenta el mal de ojo y trae buena suerte a quien lo posee.

En efecto, lo encontraremos por todas partes y sobre todo en Mojácar.

Mojácar Playa se extiende en la costa. Esta parte del pueblo está formado por urbanizaciones de vacaciones, hoteles y lugares de ocio de casi cualquier tipo, desde restaurantes, hasta bares de copas, discotecas o chiringuitos.

Mojácar Playa Almería
Se abren allí las mejores playas de la zona:

La Playa Macenas: de rocas y arena gris. Debe su nombre a la torre de defensa construida como defensa contra los ataques de los piratas argelinos.

La Playa Marina de la Torre: un largo y extenso tramo de arena fina y blanca, próxima al núcleo urbano. Con todo, suele tener bastante afluencia de público.

La Playa de la Rumina: muy tranquila muy cercana a las urbanizaciones y de fácil acceso. Tiene alquiler de hamacas, duchas, papeleras y algunos chiringuitos.

La Playa del Descargador: un kilómetro de arenas finas y blancas, con la zona de copas má famosa de Mojácar.

La Playa de la Piedra Villazar: frente al Parador de Mojácar, es una preciosa y familiar playa, con la acreditación de Bandera Azul.

La Playa de El Cantal: de grava y arena, es una de las más populares de Mojácar por su zona de chiringuitos y restaurantes.

La Playa Cueva del Lobo: con la acreditación de Bandera Azul. A lo largo de toda la playa discurre un paseo marítimo.

Playa Piedra Villazar Mojácar

Dos poblaciones, en resumen, que ofrecen al visitante tranquilidad de la misma forma que la diversión en sus vacaciones, así como una cocina maravillosa y en un entorno de costa limpia y muy cuidada. Por eso os está esperando a todos los que queráis conocerla y disfrutarla.

Este año o más adelante, no dejéis de visitarla.

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